Contar con un sistema de gestión operativo que nos informe, visual y oportunamente, en dónde se presentan las desviaciones y las causas raíz, permite implementar soluciones de manera inmediata.


Antes de comenzar con nuestro análisis es fundamental definir qué es el desempeño operativo. De manera simple podemos decir que es el seguimiento al cumplimiento de los indicadores meta establecidos por la empresa. Algunos indicadores estratégicos son:

  • Porcentaje de participación
  • Incremento de ventas
  • ROI (medición del rendimiento de la inversión)
  • EBITDA (evaluación ingresos antes de los gastos financieros)
  • Intereses, impuestos, depreciación y amortización.

La utilidad de los indicadores

Cada uno de estos indicadores dan seguimiento a los resultados mensuales, que con mayor frecuencia de la que debería, tienen demoras para  registrarse y analizarse, lo que también retrasa las decisiones gerenciales. Dichos indicadores son sustentados por actividades en planta con indicadores operativos que están enfocados en el control diario en el piso de fábrica, y deben ser verificados por medio de una gestión diaria, incluso horaria de manera eficaz por los responsables en piso para poder tomar acciones inmediatas.

Algunos de los indicadores operativos más importantes son:

  • Cumplimiento al plan de producción
  • Plan de embarques
  • Eficiencia
  • Productividad
  • Merma
  • Scrap
  • Tiempo extra
  • Retrabajos 
  • Piezas buenas a la primera, etc.

El área de operaciones debe tener en mente que la variación de dichos indicadores tiene que corregirse de forma inmediata para poder cumplir con los objetivos.

¿Cómo mejorar el desempeño operativo?

Tener un sistema de gestión que le informe, visual y oportunamente, dónde se presentan las desviaciones y las causas para poder implementar la solución de manera inmediata, es esencial para mejorar el desempeño operativo. 

Para poder generar dichas soluciones, estas deben ser identificadas por área para poder tener el control inmediato. El mismo operador que registra los datos hora por hora, podrá notificar las desviaciones, correcciones o la necesidad de apoyo para dar solución al problema.

Una de las herramientas más efectivas son los tableros hora por hora, que deben estar asociados a un gráfico de interrupciones con causas bien clasificadas para facilitar el enfoque de la solución, lo que permitirá, dentro de las rutinas del operador y responsables de áreas, generar soluciones inmediatas, fáciles de implementar e incluso negociar el apoyo de los departamentos de servicio para corregir antes de que afecten más áreas operativas. 

Asociado a los tableros hora por hora, se recomienda el control de indicadores SQDC (por sus siglas en inglés) de cada área, donde se registra el comportamiento de la seguridad, calidad, cumplimiento al plan y los costos diarios para que el equipo de trabajo, incluyendo a los departamentos de apoyo, para determinar y acordar las soluciones necesarias más críticas e inmediatas.

La gerencia como parte del Sistema de Gestión, debe realizar una supervisión periódica de estos indicadores, y así apoyar en lo necesario a cada una de las áreas realizando caminatas Gemba para poder monitorear cumplimientos y apoyar con asesoría o recursos las posibles soluciones complejas y reconocer las "cerradas".

Este Sistema de Gestión Operativo, es un conjunto de acciones y rutinas que facilitan la gestión diaria, detectando visualmente en piso si se está cumpliendo los objetivos y facilitar el proceso de definición de las causas.

Pero, lo más relevante de la gestión será determinar cómo disminuir la desviación y eliminar las causas raíz para la mejora operativa. Actuar de manera directa ante causas simples (“JUST DO IT”) y con técnicas de solución de problemas ante causas más complejas, como: generar el A3 o aplicar PDCA (planear, hacer, revisar, actuar) para asegurar su corrección y mejora sostenible.

Fallas más comunes es el proceso de gestión y control operativo

  1. Los indicadores no están ligados a los objetivos estratégicos del negocio y no hay cascadeo en todos los niveles.
  2. Los indicadores no tienen meta u objetivo o no están visibles en tableros para los operadores. 
  3. No hay registros visibles para el control en piso. 
  4. No hay un sistema de gestión de control operativo o rutinas para hacerlo.
  5. No existe control visual simple y funcional en piso.
  6. No hay correcciones inmediatas o apoyo expedito por departamentos de apoyo.
  7. Los procesos no están claramente documentados, se carece de planes de control o de hojas de proceso.
  8. No hay seguimiento para cerrar desviaciones.
  9. Falta de compromiso o apoyo de áreas de servicio a la operación.

Para evitar cualquier de las fallas entes mencionadas, usted debe mejorar el control con un sistema de gestión integral, rutinas y control visual en piso.

Cada empresa requiere su propia solución de sistema de gestión y debe diseñarse de acuerdo con su situación actual específica, acérquese a TBM, nuestros expertos podrán ayudarlo a identificar este tipo de fallas y corregirlas para el logro de sus objetivos.