El primer paso para resolver las dificultades en el mantenimiento de equipos e instalaciones es comprender su estado actual. Un diagnóstico detallará las oportunidades actuales de mejora y los beneficios finales.

Un diagnóstico de mantenimiento integral compara las actividades actuales con una empresa de alto desempeño y nos muestra cómo cerrar las brechas.

Cuando evaluamos las operaciones de fabricación de bajo rendimiento, cuantificamos tanto el potencial de mejora de desempeño como los costos de reparación de los equipos mal mantenidos. Estos costos pueden ser significativos en una amplia red de instalaciones.

Los atributos comunes de las empresas que requieren asistencia con el mantenimiento de las instalaciones incluyen empresas con:

  • Actividad intensiva en capital con una gran dependencia del equipo industrial.
  • Donde materias primas caras representan un gran porcentaje de los costos directos.
  • Hay riesgos de costos significativos por mala calidad, desperdicio excesivo, retrabajo, tiempo de inactividad o incapacidad para satisfacer las necesidades de entrega del cliente.
  • Líderes de mantenimiento con una fuerte aptitud técnica pero que carecen de liderazgo, capacitación de empleados y habilidades de planeación.

Si usted detecta alguna de estas señales de advertencia de que el mantenimiento se está convirtiendo en área de oportunidad, podría ser necesario un diagnóstico de mantenimiento integral.

 

Un diagnóstico centrado de las prácticas de mantenimiento a nivel de instalación o empresa cubrirá las 10 áreas clave:

  • Seguridad
  • Organización del lugar de trabajo 5Ss
  • Mediciones de mantenimiento
  • Mantenimiento de instalaciones
  • Mantenimiento de equipo
  • Procesos MRO (Mantenimiento, Reparación y Operaciones)
  • Gestión de la información
  • Gestión de las órdenes de trabajo
  • Organización de mantenimiento
  • Cultura

También se debe evaluar el mantenimiento productivo total (TPM) y las prácticas autónomas.

El propósito del diagnóstico es determinar si una área de mantenimiento tiene las capacidades, el liderazgo y la disciplina de proceso necesarios para cumplir con los resultados operativos. Cada área debe evaluarse en función de la madurez, el talento, el uso de herramientas, la propiedad del proceso y el desempeño.

Los tres niveles de madurez de mantenimiento son:

  1. Etapa temprana: vivir en un estado reactivo, con averías más frecuentes en los equipos y altos costos de mantenimiento.
  2. Etapa de nivel medio: opera en un estado preventivo más proactivo, con menos averías y más actividades de mantenimiento planificadas.
  3. Etapa de excelencia: trabajando hacia adelante en un estado más avanzado, con un alto grado de sofisticación y con la capacidad de aprovechar datos y análisis para prevenir o incluso predecir fallas.

El diagnóstico del programa de mantenimiento de una planta, comienza con una revisión de las métricas actuales. Las métricas de desempeño utilizadas variarán según el nivel de madurez de mantenimiento de la organización. Las métricas comunes incluyen: costos generales de mantenimiento, porcentaje de trabajo correctivo y preventivo, porcentaje de horas extra, turnos de inventario de almacén, porcentaje de trabajo de emergencia, efectividad general del equipo, tiempo de actividad/inactividad, tiempo medio entre fallas, retrasos en el mantenimiento, etc., y observamos que tan sofisticadas son las métricas, con qué frecuencia se actualizan y cómo se usan y comunican a los miembros del equipo.

Al revisar las prácticas de mantenimiento del equipo, revisamos el tiempo de revisión y los informes de mantenimiento preventivo. Observamos las prácticas de comunicación entre el personal del departamento de mantenimiento con otras áreas. Al caminar por el piso de la planta, buscamos condiciones de exceso de grasa, herramientas y piezas de repuesto, y si el equipo está funcionando. Si no, preguntamos cuánto tiempo ha estado inactivo. Si el mantenimiento está en proceso, vemos cuántos asociados están comprometidos y si todos están agregando valor.

El transcurso del diagnóstico tendrá una duración según el alcance, la complejidad y los datos disponibles. El análisis final cuantifica el impacto negativo de los niveles de desempeño actuales. Posteriormente, identificamos oportunidades de mejora, los posibles ahorros de costos y ganancias de rendimiento (en calidad, productividad, utilización de activos, etc.). El plan a futuro detallará los próximos pasos y estimará el tiempo de solución, los requisitos de recursos externos y cualquier otro gasto. El primer paso para darle la vuelta a un equipo de mantenimiento en dificultades es comprender el estado actual y el potencial de mejora. Un diagnóstico completo detallará las oportunidades actuales de mejora y los beneficios finales de invertir en un departamento de mantenimiento más eficaz.

Si deseas revisar sus indicadores de mantenimiento conozca nuestra Solución de Excelencia en Mantenimiento.