El desarrollo e implementación de planes para alcanzar propósitos u objetivos es la esencia de una planeación estratégica. Esta se aplica sobre todo en asuntos militares y en el mundo de los negocios, donde día a día se enfrenta una verdadera batalla por conquistar y conservar la preferencia del cliente.

En el mundo de los negocios contar con una planeación estratégica resulta fundamental para tener una dirección general de la compañía, sea cual sea su ramo, dotándola de estrategias financieras, desarrollo de recursos humanos, tecnológicas, marketing, entre muchas otras. 

La planeación estratégica es esencial para las organizaciones ya que su propósito es trazar el camino para alcanzar las metas fijadas, esto se traducirá en crecimiento económico, humano o tecnológico.

El plan maestro

Si creamos una analogía entre una estrategia militar y una empresarial podríamos afirmar que la planeación estratégica se considera un plan maestro para adelantarse al enemigo. Si recordamos aquella famosa frase de que “en la guerra y en el amor todo se vale” se podría decir que establecemos una guerra por ganar y retener a los clientes. 

Sin embargo, el resultado de la batalla no siempre nos da el marcador a favor, algunas veces las heridas del combate son dolorosas y cuantiosas. Hay muchas historias de marcas que han tratado de extender su mercado y diversificar productos y sus planes han fallado. Tenemos casos de empresas que se aferraron a un imposible y murieron en el intento, como ejemplo, tenemos a las compañías de renta de películas o la empresa que por años fue líder en el ramo de la fotografía. ¿Qué fue lo que pasó en ellas? Muy probablemente fue la falta de una planeación estratégica y de una visión de futuro para asegurar que su propuesta de valor para el cliente siguiera siendo competitiva en el mercado.

Puntos clave para una lograr una planeación estratégica exitosa:

  1. Formar un equipo que participe en la planeación estratégica. Parecerá loco, pero actualmente todavía existen compañías que trabajan sin definir una estrategia y desconocen hacía dónde deben dirigirse. Las ideas de 10 personas son más valiosas que el conocimiento de una sola.
  2. Considerar los recursos que facilitarán la ejecución. No solo hablamos de los materiales sino del recurso más valioso, el factor humano, ya que tendrá el “empoderamiento” para tomar decisiones y corregir el rumbo para lograr el objetivo.
  3. Emplear una metodología. Debe asegurarse que dicha metodología haga llegar la estrategia al personal táctico y que ellos puedan dar su retroalimentación (Catchball).
  4. Establecer indicadores y dar seguimiento. ¡Sería irónico el tener fiebre y no hacer nada por eliminar el padecimiento!
  5. Establecer un presupuesto que incluya “extras” o contingencias. No deje de considerar todos los escenarios posibles. Bien dice el dicho: “más vale prevenir que lamentar”.
  6. Preparar una evaluación de riesgos. Considere planes alternativos, no deje que “Murphy” aparezca.
  7. Documente. ¡Por favor!

Y, lo más importante, cuando su resultado sea exitoso, reconozca la participación de su personal. Para ello le recomendamos leer el artículo "¿Cómo dar reconocimiento a sus empleados?".

Si tiene dudas sobre cómo estructurar la planeación estratégica de su organización, no dude en contactarnos para poder ayudarlo a definir los objetivos y el rumbo para ganar la batalla frente a sus competidores.